jueves, 18 de septiembre de 2008

ADOPCION

-Hola primo.
-Hola…
-¿Cómo estás?
-Bien, pero....
-No sabes cuanto me alegro, tiempo sin verte.
-Bueno...
-Carajo, tanto tiempo sin vernos y no me das un abrazo, ven dame uno.
-.........
-Ese es mi primo, ¿cómo está mi tía?
-Bien, ya sabes los años, los achaques....
-Si, eso pasa siempre, pero la salud buena ¿no?
-Si.
-¿Y mis primas?
-Bueno, dos ya se casaron....
-Asu ¿y no me invitaron?
-Bueno, es que todo fue muy rápido, además no te......
-Ya me lo imagino, pero ven primo, estoy viviendo acá a la vuelta, vamos a que saludes a tu tía.
-Pero es que estoy apurado, en medio de....
-Vamos primo, años de ausencia y te vas a negar, vamos.

..............................................................................................................

-Mamá, mira a quien me encontré, tu sobrino.
-No te puedo creer, sobrino ¿cómo has estado?
-Bien, pero déjeme....
-Ven, siéntate, quédate a comer.
-Si quédate primo, siéntate, no nos hagas ese desaire.
-Bueno ya, pero ando apurado con la hora, además creo que acá hay…
-Caramba, ese mi sobrino, me ha emocionado verte de nuevo, creo que hasta la presión se me ha subido.
-Cuidado tía eso es un poco delicado.
-Mira acá está tu prima, salúdala, no seas tímido.
-Hola prima....
-¿Primo? Hola !!!!, que emoción, cuánto tiempo.
-Si pues prima, si no fuera acá por tu hermano no los volvía a ver.
-Ven, dame un beso, un abrazo.
-Sientense por favor y sírvanse.

..............................................................................................................

-Y primo ¿Qué tal la comida?
-Buena primo, felicitaciones tía, muy rico todo.
-¿Te gustó?
-Bastante tía.
-Cuanto me alegro, pero llevate un poco para que le invites a tu mami.
-No es necesario.
-Pero llevate. Caramba, pónganse de pie, tráiganme un envase para servirle a su primo, ingratos.
-Yo voy mamá.
-Llevate esto y dile a tu mami que me visite pronto.
-Seguro tía, después de esto como no vamos a frecuentarnos nuevamente.
-Que gracioso mi sobrino.
-Bueno, ahora si, ya me tengo que ir, muchas gracias.
-Ya sobrino cuídate.
-Chau pues primazo, anímate un día para tomarnos unas cervezas, ya sabes con este calor…
-Claro.
-Chau primito, salúdame a mis primas, diles que cuando nos juntamos para irnos a una disco.
-Claro prima, apenas las vea....

Salgo de la casa de "mi familia", camino con un envase de comida entre mis manos, mientras voy pensando en quiénes chucha son esa sarta de locos que me llevaron a su casa diciéndome que soy "su primo".

viernes, 12 de septiembre de 2008

69PUNTOG

M ha terminado hace un par de semanas con su novio y ahora está muy deprimida. Sentía que lo quería mucho pero esa relación caminaba al fracaso así que haciendo acopio de valor decidió ponerle fin. Por esa razón sus últimas noches han sido especialmente tristes: llega a casa, apenas cena y se echa en la cama a fumar y escuchar música, pero hace dos días descubrió un programa que le llamó la atención: "69PuntoG", el nombre es sacado de una canción de Sabina que a ella le gusta mucho. Ahí llama mucha gente desesperanzada, desilusionada, desahuciaba, al borde del suicidio o alguna locura y piden canciones no "tan comerciales" mientras cuentan sus penas. El programa lo conduce Z, un chico de voz cautivante que es a veces secundado por D, una chica que por toda descripción sólo se dice algo: "La chica de la oscuridad", aunque sólo hace esporádicas apariciones para presentar alguna rareza musical que nunca se sabe cómo llega a sus manos, mientras Z guarda algo en secreto: está enamorado de ella.

Una noche M decide mandar un mensaje de texto, le pide una canción de Frank Delgado y le cuenta un poco su historia, Z lee su mensaje al aire, luego le manda saludos y pone su canción. Ella lo escucha, tiene una rara sensación al oir su nombre en la radio y siente que ha ganado un nuevo amigo, un cómplice en quien confiar sus penas.

La noche siguiente ha ido al programa D y a puesto una canción en italiano que ella no logra reconocer, pero siente que le agrada mucho su voz. Escucha ese programa con especial detenimiento hasta que Z empieza con su habitual ronda de pedidos musicales y se atreve a enviar un mensaje más: le cuenta un poco mas de su historia y le pide "From a shell" de Lisa Germano, piensa que no encontrará esa canción, quiereo hacerle una travesura y lo imagina arrinconado sin poder hallarla, pero Z la sorprende: saludos para M, nuestra nueva compañera de aventuras quien nos ha pedido esta bonita canción. Seguidamente la voz la Lisa Germano invade su habitación y ella deja escapar una lágrima. Se siente especialmente atraída por él.

Al día siguiente va a trabajar deseando que el día transcurra lo más rápido posible, sólo quiera regresar a casa y escuchar a Z. Ni bien termina la jornada sube a su auto y maneja rápidamente de vuelta, se da un baño, cena y decide dormir hasta las once de la noche que empieza el programa. Se despierta puntual, la radio esta encendida y sintonizada en la estación del programa, se siente animada al escuchar los primeros saludos de Z. Luego decide mandarle un mensaje mas atrevido: "Me encanta tu voz, hoy no quiero música, sólo dame saludos especiales, besitos". Ha escuchado ansiosa todo el programa, cuando ya la desilusión la abatía lo escucha mandar saludos especiales para alguien especial...., empieza a sonreír pero luego, al escuchar el mensaje completo apaga furiosa la radio: .....llamada I, ella no lo sabe pero la intención de Z es darle celos a D. Luego no puede dormir tranquila, se siente absurda de sentir celos de un tipo del cual sólo conoce su voz pero no lo puede evitar.

Al otro día se la pasa malhumorada en el trabajo, incluso tiene una fuerte discusión con su jefe, regresa a casa y no tiene ánimos de cenar, se echa impaciente en la cama a fumar mientras espera el inicio del programa. Cuando empieza siente nuevamente la calma que le produce escuchar la voz de Z. Decide "perdonarlo" y le envía un mensaje más "atrevido": "Espero hoy no me olvides lindo, me gustaría tenerte acá, hablándome sólo a mi al oído. Envíame saludos cariñosos". Cuando el programa llega al final Z dice algo que la vuelve a enfurecer: Hoy quiero enviar un saludo secreto y un suspiro enamorado a una chica que todas las noches escribe: I. Entonces mientras intenta dormir va planeando su venganza: Irá al otro día a la estación de radio para esperarlo y encarararlo por "semejante desplante", que cómo era posible que traicionara de esa forma tan baja a su más fiel oyente que encima , como si fuera poco, estaba enamorada de él.

Tal como lo ha planeado, la noche siguiente va a la estación, son casi las nueve, lo espera afuera agazapada en su auto, al ver que el tiempo pasa y es cerca de las once decide entrar, y en la recepción pregunta por él, le dicen que está ocupado, va empezar al programa, pierde los papeles y empieza a dar gritos exigiendo su presencia. En ese instante se acerca una chica, le pide por favor se calme, qué te sucede, M le dice que quiere hablar con Z, que la ha tratado muy mal, que no es justo. La chica le dice que ella es D, que la entiende, M se queda sorprendida, ahora se siente avergonzada mientras D toma con una mano su rostro y con un dedo seca sus lágrimas, M se estremece por ese gesto de ternura, D le dice para ir a tomar algo para que se calme, acepta y D se va con ella sin importarle el programa. Llegan a un bar cercano, beben unas cervezas, M le cuenta avergonzada todo a D que la ha escucha en silencio. Conforme va transcurriendo la noche M se siente mas en confianza, cuando termina y espera que D le diga algo, ella la sorprende con un beso en la boca, M no lo piensa y corresponde ese beso con una pasión que creía olvidada. Deciden dejar todo y se van a la casa de M. Esa noche se aman con pasión, cuando despierta nota que D ya se ha ido pero le deja una nota: "Estuviste increíble, agradezco la hora que me crucé contigo, ya oirás de mi". Es sábado y no trabaja así que decide dormir un rato más.

Durante la emisión de esa noche D confiesa al aire que está enamorada, es evidente que tal anuncio afecta a Z que se ha pasa el resto del programa lanzando comentarios insidiosos contra ella que se ha mostrado indiferente ante esos subalternos ataques.

El lunes por la mañana D la llama y la invita al programa de esa noche, M, que ha notado el interés de Z por D, acepta entusiasmada y piensa en su (nueva) cruel venganza. Llega puntual y saluda con un beso en la boca a D que le pide espere tras el vidrio que separa la cabina. Dentro el programa transcurre normal hasta que una llamada rompe con esa rutina: es una oyente que dice llamarse I y lanza un furibundo ataque contra Z, antes que corten la llamada se escucha un insulto que lo humilla: Eres un pésimo amante. Él se muestra contrariado y avergonzado, a continuación D confiesa su amor por una chica, lo cual le sienta como una puñalada a Z que apenas habla y finge una falsa felicitación para D. Cuando el programa está cerca al final, D invita a M a pasar, se la presenta y ella le susurra al oído: Soy M, a la que nunca le contestaste el saludo, la figura de Z parece empequeñecer, su voz se apaga y el programa es culminado con destreza por D, incluso con algunos apuntes musicales de M. Al final D anuncia que por compromisos personales dejara de asistir al programa, en ese momento Z ha dejado de existir, incluso ellas se van sin despedirse de él.

Al día siguiente luego de amarse, encienden la radio, son las once de la noche pero el programa no empieza, luego de unos minutos la voz metálica de un desconocido locutor anuncia una noticia que les causa satisfacción: Z, el conocido conductor del programa "69puntoG intentó suicidarse hoy lanzándose desde el tercer piso de su casa pero fracasó en su arrebato y no se causó ningún daño físico pero debido a que los bomberos lo encontraron pronunciando incoherencias decidieron trasladarlo a un centro de salud mental donde los médicos le detectaron una rara especie de esquizofrenia, debido a este lamentable suceso se informa la cancelación de dicho programa. El locutor termina de dar la noticia y ellas vuelven a hacer el amor excitadas por la venganza consumada.

jueves, 4 de septiembre de 2008

PUNTADA EN FALSO

Es un sábado de agosto en la antigua hacienda de la familia Carvajal, pero no es un sábado cualquiera, es uno muy especial: hoy se casa Zenobia, la última de las hijas de aquella inmensa familia. Los ajetreos para la organización tomaron mas fuerza desde el pasado jueves, día en que todos -familia y empleados- se abocaron a la labor de tener listo todo para tan importante evento.

Don Rubén, el padre de Zenobia se ha encargado de invitar personalmente a los demás hacendados de la zona y conseguir cantidades navegables de licor, incluso a importado algunos vinos desde Francia. Doña Elvira, su siempre alegre esposa se encargó de todos los demás preparativos tales como el buffet, la orquesta y decoración del amplio salón donde acostumbran realizar las fiestas familiares. Sólo algo escapó de las manos de los padres: La confección del vestido de novia, delicada labor que fue encomendada a Doña Teresa, la anciana madre de Don Rubén, costurera nata que se jacta siempre de haber confeccionado los trajes de novias de todas sus nietas y demás chicas del pueblo.

Ese día por la mañana Doña Teresa se encarga de darle los últimos retoques y cuando se apresta a darle la puntada final al vestido es detenida por Zazá, su hija mayor, que fiel a una antigua costumbre local le ha traído un cabello de Juanita, la mayor de sus hijas, para que le de la última puntada al vestido no con un hilo blanco si no con el cabello que trae entre manos. (La costumbre consiste en que si al coser el vestido le dan la última puntada con el cabello de una chica esta será la próxima en casarse).

Doña Teresa acepta gustosa el pedido y procede a hacerlo, sabe los pensamientos su hija mayor: Que Juanita, cerca ya de los cuarenta años, se quede soltera o "a vestir santos" tal como dicen en el pueblo, lo cual sería considerado como una gran deshonra para el honor de la familia, ya que todas sus hijas están casadas, incluso la menor, Gabina, de apenas dieciocho años.

El momento de la boda ha llegado, el salón esta lleno de gente y la capilla privada esta sobriamente adornada. Un viejo pianista toca unas notas cuando ingresa la novia del brazo de Don Rubén. El Padre Fermín (un religioso con fama de enamorador y alcohólico, especialmente traído desde la Constitución, el pueblo vecino) se acomoda la sotana, bebe un poco (más) de vino y da una última revisada a las palabras que va pronunciar. Doña Teresa y Doña Elvira lloran de emoción, el novio la espera a un lado del altar.

Cuando Zenobia ha dado algunos pasos de pronto surge Dánila, la menor de las nietas de Doña Teresa, coge la cola del vestido y la levanta, esto produce el terror en Zazá, que sabe que si la cola no es arrastrada no se cumplirá el deseo de ver casada a su mayor hija. Desesperada por no saber que hacer mira a su madre y ésta, en una rápida reacción ya ha cogido con su bastón un lado del vestido de Dánila y la arrastra hacia ella, luego mira a su asustada hija y le hace un guiño de complicidad, ésta da un hondo suspiro de calma.

La boda y posterior celebración salieron muy bien, lo que dejo conformes a Don Rubén y Doña Elvira, que ven así cumplido su sueño de ver consagradas en matrimonio a todas sus hijas. La fiesta duró dos días, los rumores dos meses. Justo transcurrido ese tiempo Zazá va a casa de Juanita, como queriendo enterarse si "había laguna novedad", o en buen cristiano, si se había conseguido un novio y estaba próxima a casarse ya. En el camino siente que la gente la mira raro y murmura a su paso, confundida decide desviarse de su ruta y va a casa de Doña Susana, vieja amiga y confidente, cuando ésta la abre la puerta la mira con ojos compasivos:

-No sabes cuanto los siento Zazá.
-¿Cuánto sientes qué?
-¿Cómo, no lo sabes?
-¿Sí no sé qué?
-Las últimas noticias.
-No tengo la menor idea, pero dímelas, no me asustes así.....
-Espéreme un instante amiga.

Doña Susana entra su casa y cuando regresa trae un periódico entre las manos, se lo alcanza a su vieja amiga que lo lee y sufre un repentino infarto que la causa la muerte. Los vecinos se juntan alrededor del cuerpo, algunas ancianas se persignan y rezan en voz baja, de pronto alguien dice que no es dable que el cuerpo esté tirado al aire, coge el periódico y empieza a taparlo. En una página que esta a la altura del pecho se llega a leer la noticia y causa de tan penoso suceso:

PADRE SE ENAMORA, CASA Y FUGA

El Padre Fermín, principal autoridad religiosa de Constitución se dio a la fuga con todas las donaciones en efectivo que tenia la iglesia local, al hacerse público su secreto matrimonio con Doña Juanita Carvajal, la nieta del conocido hacendado Don Rubén Carvajal. Se sabe que ambos personajes huyeron en la madrugada de ayer y se sospecha que estarían rumbo al Caribe, donde intentarían cambiar de identidad y pasar su luna de miel.......

jueves, 28 de agosto de 2008

NAVIDAD EN ENERO

Acaban de pasar las celebraciones de fin de año, mi madre ha decidido salir a pasear por el Centro de Lima con mi hermano y yo. Ambos llevamos algunos de los regalos que nos dieron en Navidad: Él trae encima un sombrero de vaquero y un par de pistolas de plástico en la cintura, yo traigo un "arma" muy moderna que hace una bulla insoportable y se llena de luces cuando aprieto un botón.

Llegamos al centro y vamos por el Jirón de la Unión, en algunas tiendas aún se ven los restos de diciembre: Algunas luces navideñas que sólo encienden la mitad y cuelgan como telarañas abandonadas en los escaparates, anuncios de remate de panetones, ofertas de juguetes que nadie compró y ahora valen la cuarta parte. Pero más adelante aparece una imagen que nos impacta a ambos: es Papá Noel que viene agitando una campanita y riéndose con su estertóreo jo jo jo. A su lado hay una señora con una cámara fotográfica inmensa y va ofreciendo a los niños una fotografía con él. Nosotros no dudamos un instante y empezamos a rogarle a nuestra madre que nos tomé una foto con ese viejito tan noble, que así tendríamos pruebas indudables de que si existe y ningún niño mayor del colegio nos volvería a dar la contra. Mi madre nos mira tiernamente y acepta.

Cuando llegamos a su lado, lo tocamos para que voltee, cuando lo hace nuestra ilusión y admiración sufre un violento desengaño: Papá Noel tiene una imagen descachalandrada y cochamborasa: Suda a mares (es enero en Lima, mes de verano y el pobre tío esta embutido en un asfixiante traje que seguro le achicharra hasta los pensamientos), su barba postiza se ha descolgado y ahora anda por su vientre, tiene unos lentes pegados con cinta adherente, su traje está cochino, la campanita llena de oxido y él huele tan mal que se podría deducir que hace por lo menos cuarenta navidades no se baña y encima duerme en la misma cama con todos sus renos. Mi hermano y yo cruzamos miradas de pavor, ya no nos queremos tomar ninguna foto con ese tío que hace unos minutos nos llenaba de gracia y ahora sólo nos llena de nauseas, no sabemos qué hacer, miramos a nuestra madre que nos observa feliz, mi hermano saca sus pistolas e intenta dispararle, yo le apunto con mi moderna arma y le lanzo un rayo pero el viejo sigue incólume, no cae, nos resignamos a fotografiarnos con él.

La fotógrafa, que obviamente es su sufrida esposa (debe ser muy jodido eso de ser la mujer de Papá Noel, pienso yo), nos pide que nos juntemos más, que no entramos en el ángulo de la cámara, es evidente que no queremos pegarnos a ese viejo infecto, pero no nos queda otra, cuando decidimos hacerlo sentimos un violento aliento contra nuestros rostros: está alcoholizado, licoreado. Nos dice que le pidamos un regalo: mi hermano le pide que se bañe, yo le pido que nunca se le ocurra ir así a mi casa, que mi hermanita menor se puede asustar. Él nos mira sorprendido y murmura entredientes "mocosos de mierda", mi hermano lo escucha claramente y le arranca la barba, yo meto le mano dentro de su chaqueta y le saco un montón de trapos de relleno que simulaban una falsa gordura, empezamos a correr a su alrededor gritando: "No es Papá Noel, no es Papa Noel", el viejo trata de recomponer su imagen pegándose la barba con saliva y su esposa volviéndolo a rellenar de trapos. Mi madre no puede evitar burlarse, mi hermano vuelve a desenfundar su pistola y le lanza un disparo imaginario, sopla la punta de su revolver como quien ha dado un tiro preciso y mortal y la vuelve a guardar. Antes de irnos volteamos a mirarlo y vemos como los demás niños lo miran decepcionados, incluso algunos lloran, sentimos que acabamos con la Navidad de muchos de ellos, sentimos que somos felices, sentimos que somos hermanos, sentimos que nos queremos como la puta madre.

jueves, 21 de agosto de 2008

BACKSTAGE

Una noche: Pues es algo así como el repaso por mis juergas adolescentes y mis primeros encuentros (de lejos o de cerca) con el alcohol, las drogas y los burdeles. El personaje de Mario es inspirado en un muy buen amigo con el que no las pasamos riendo siempre y con quien además compartí más de una noche de aquellas. El "Sargento Cachiporra" es un personaje creado con unos amigos y con quien hay la idea pendiente de hacer un comic (no me roben la idea nomás jeje)

Cómplices: Estando en uno de los ascensores de la central del Banco Continental de pronto se detuvo y nos quedamos 5 personas dentro. Para clamar mi ansiedad empecé a recrear historias con cada una de ellas, lo primero que hice apenas abrieron el ascensor fue correr a escribirle en el único papel que tenía a la mano: el formulario que debía entregar.

La señal: La idea era escribir un relato sobre una experiencia muy personal que me ha sucedido más de una vez: "El desdoblamiento" que no es otra cosa si no verse uno mismo mientras estás dormido o con 19 dedos en el cementerio. No sé si me ligó pero ahí está pues.

El colchón: Tal cual: Me levanto un día y me doy cuenta que los dolores de espalda se deben al ruinoso estado de mi colchón, decido comprar uno inmediatamente sin presagiar la odisea en la que me vería envuelto por comprar algo tan simple como eso. Obviamente la historia ha sido distorsionada y exagerada.

Última Consulta: Estoy en los intentos de hacer un cuento con un "final sorprendente". Éste es mi primer ensayo, un amiga dice que con todo el roche del mundo le pirateé la historia a la pela de Bruce Willis "Sexto sentido" y claro que no puedo negar tamaña pirateada, el ingenio no me da para más por el momento.

ULTIMA CONSULTA

El doctor Juan Romero ha llegado más temprano de lo acostumbrado esta mañana a su consultorio, por alguna razón no pudo dormir bien, así que decidió salir antes de la hora usual hacia el trabajo. Cuando llega lo sorprende encontrar en la sala de espera a una chica joven y un niño, les parece recordarlos de algún lugar. Como aún no llega Marita, su secretaria, decide atenderlos directamente, le pregunta su nombre:

-Soledad.
-Y el niño ¿Cómo se llama?
-Martín.
-¿Es su hermano?
-No, mi hijo.
-Ah ok, pase, tome asiento.
-Gracias.


El doctor se sienta, los examina con la mirada, trata de conseguir alguna información en sus ojos, su experiencia le hace presagiar que ese será un caso difícil. Se dirige a ellos en un tono calido, familiar, para que sientan confianza.

-¿Y qué los trae por acá? ¿Qué hice de bueno para ser visitado por una familia tan bonita?

Martín parece muy atento y tranquilo, en cambio Soledad mueve constanmente las manos y se muestra ansiosa, como esperando la pregunta del doctor para soltar todo lo que tiene contenido:

-Es este niño doctor, no me deja en paz nunca, siempre me está amenazando con irse con su padre y su abuela, me dice que con ellos si va estar bien, que yo soy una bruja, que tengo la culpa de todo, siempre trato de explicarle que no es así.
-¿Desde cuándo ha mostrado ese comportamiento? ¿es permanente?
-Hace dos semanas doctor, de pronto cambió y no sé qué hacer, todo el día está así....

De pronto Martín quiere intervenir.

-Doctor eso no...

Soledad alza la voz:

-Cállate, no me interrumpas.

El Doctor le pide que se calme e interroga al niño:

-¿Por qué tratas así a tu madre?
-Es mentira doctor, jamás le digo eso, apenas veo a mi padre.
-¿Cuándo fue la última vez que lo viste?
-Hace días que no hablo con él.

En ese momento llega Marita que entra sin tocar, observa el consultorio, se le nota triste. Coge a Martín del brazo y se lo lleva, Soledad intenta detenerlos, él le hace un gesto con las manos para que los deje.

-Asumo que está usted separada, ¿no ha intentado hablar sobre esto con el padre?
-No Doctor, por más que le hablo el parece ignorarme siempre, como si yo no existiera.
-¿Se ven siempre?
-Ahora último no mucho doctor.

El doctor asiente, le dice que le dará una próxima cita dentro de dos días, que hablará con ellos por separado y que luego le gustaría hablar con el padre y si es posible con la abuela.

A los dos días el doctor llega nuevamente muy temprano, está ansioso, se siente inquieto por ese nuevo encuentro, por más que se esfuerza no logra recordar de dónde los conoce. Se sorprende de ver entrar al niño solo:

-¿Y tu madre?
-Ella no pudo venir hoy.
-¿Por qué?


Martín saca de su bolsillo un recorte de un periódico de hace dos semanas, se lo alcanza al Doctor, éste lo mira, cuando lee la noticia siente que un escalofrío le recorre el cuerpo, se marea, vuelve a leerlo como deseando haberse equivocado:

Familia y reconocido doctor encuentran trágica muerte

Un trágico accidente se produjo ayer en la madrugada en la Carretera Panamericana al chocarse violentamente dos autos que venían en sentidos distintos, al parecer uno de los chóferes se quedo dormido perdiendo así el control del vehículo. Milagrosamente se salvo un niño que viajaba en uno de los autos, se sabe que responde al nombre de Martín, aunque su padre, madre (de quien se sospecha fue la que se quedo dormida mientras manejaba) y abuela fallecieron en el choque. La otra victima es el reconocido doctor doctor Juan Romero que estando aún con vida y profundamente herido logro rescatar al niño antes que se incendiaran los autos.....

En ese instante se abre la puerta, es Marita acompañada de dos señoras, una de ellas llama al niño, le dice que lo han estado buscando, que si la señorita no hubiera venido a llevarse sus cosas jamás lo habrían encontrado. Le preguntan qué cómo se ha escapado, si no le da miedo estar solo ahí, que no puede ser posible vaya solo a ese lugar. El doctor hora entiende todo, recuerda de donde los conoce, quiere gritar, es imposible.

jueves, 14 de agosto de 2008

EL COLCHON

Necesito un colchón nuevo, anoche dormí muy mal, cuando me levanté, me quede mirando el que tengo y lo vi realimente trajinado, así que inmediatamente decido comprar uno, lo haré esta misma noche apenas salga del trabajo.

Llega la noche y me dirijo a la tienda, es una nueva y enorme, me siento extraviado en medio de toda esa gente que parece vivir en estado de compra constante, con la mirada trato de ubicar alguien que me ayude, cuando alcanzo a ver una chica que trabaja ahí siento la misma satisfacción que tenia al ver a mi madre cuando era niño y me "perdía" en una tienda, le pregunto por los colchones, ella me lleva amablemente hasta esa sección, me muestra una gran variedad de los mismos, incluso bromea: -Si quieres los probamos, yo sonrío, ella me convence, acepto uno, es caro, pero no puedo escatimar dinero frente a una chica tan amable.

Luego de los trámites respectivos le pido que por favor me lo lleven hacia afuera mientras consigo una movilidad que me lleve hasta mi casa con mi nueva adquisición, pero la chica me dice que no me preocupe, que si firmo un par de papeles ellos me lo llevan a mi casa inmediatamente, que vaya y espere, que con un poco de suerte hasta quizás me arropen y me cuenten un cuento para que me duerma tranquilo. Le agradezco y me voy tranquilo. Siento que he hecho un buen negocio.

Lo primero que hago en llegar a casa es buscar un par de chicos y ofrecerles unos billetes a cambio se deshagan del viejo colchón, aceptan gustosos, no se tardan mucho en cumplir con el encargo. Ahora veo mi cama vacía, parece desnuda, enciendo un cigarro y me siento a esperar la llegada del transporte de la tienda.

Transcurrida una hora no ha llegado nada, llamo a la tienda, me contesta una máquina, la tienda ya cerró, me siento estafado, maldigo mi suerte, pienso "que mierda, dormiré y mañana a primera hora iré a quejarme", voy a mi cuarto y noto, lo había olvidado, que ya me he deshecho del viejo colchón. Me aterro, no tengo donde dormir esta noche.

Me siento asaltado en mi propia casa, me recuesto en el sofá, pero es muy corto, me echo sobre la alfombra pero el suelo es muy duro, trato de dormir sentado en una silla pero es más jodido aún. Me siento en el balcón a fumar, cuando reacciono ya es de día, he dormido toda la noche allí, doblado, me duelen los huesos, la furia me envuelve, me doy una ducha y me dirijo a la tienda.

Cuando llego busco la chica que me atendió, me saluda con su sonrisa fingida, le reclamo, que cómo es posible, se muestra sorprendida, me dice que no sabía nada, que le de un minuto, verá qué sucedió, obviamente no se tarda uno, se tarda quince. Estoy más furioso ahora, me explica que hubo un problema con el camión de reparto, que no me preocupe, esta misma noche tendré mi nuevo colchón y como manera de disculparse me ofrece una lámpara, acepto, me voy con mi nuevo regalo, espero la noche.

Como era de esperarse no llega nada, llamo antes que cierre la tienda, me dicen que la movilidad fue asaltada, mañana en la mañana estará ahí de todas maneras, que tenga paciencia. Paciencia mi culo, si mañana no está en mi casa me devuelven mi dinero, me dicen que bien, así será. Esta noche duermo en la bañera.

Han transcurrido cuatro días, he dormido en los lugares más inverosímiles de mi casa: Las escaleras, sobre la mesa de la cocina, en el pasadizo. Todas las noches la paso pésimo, en el trabajo me va muy mal, se burlan de mis ojeras, se quejan de mis tardanzas. He tramado un plan. Llego a mi casa, lleno algunas cosas en una maleta, tomo un taxi y me dirijo a la tienda.

Cuando llego voy directamente hacía los colchones, abro mi maleta, saco mi pijama y me lo pongo delante de toda la gente que anda por ahí, me miran sorprendidos, murmuran: "Es un loco", "es una estrategia publicitaria", "es un despedido que se está quejando ante el abuso", me echo en la cama, me estiro, retozo y saco un libro. Se acerca la vendedora:

-No puede acostarse usted acá.
-¿Por qué no?
-Porque son colchones de la tienda.
-Se equivoca usted, este colchón es mío, yo lo pagué, acá tiene la factura.


Ella la mira, la lee, la pone de costado, la voltea como queriendo encontrar una explicación.

-Llamaré a seguridad.
-Perfecto, digales que por favor me traigan un refresco en el camino.

Llama por un radio, se escucha la estática, al instante vienen dos tipos de seguridad, me miran asombrados y no saben qué hacer. Me piden que salga del colchón, quieren sacarme a la fuerza pero no pueden: Ya hay mucha gente alrededor de nosotros observándonos, se desconciertan. Me dicen que me vaya, mañana estará mi colchón a primera hora, los miro, no les contesto, meto la mano debajo de mi pijama, me rasco, eructo y sigo leyendo.

Al rato llega un tipo mucho menor que yo, está vestido con un elegante traje, se abre paso entre la gente, me mira asombrado, se identifica y me interroga:

-Buenas noches señor, soy el gerente de ventas ¿en qué lo podemos servir?
-Bueno si, me puede apagar la luz y despejar un poco la gente, no puedo dormir con tanto público alrededor...
-Me refería a cuál es su problema.
-Mi problema es que hace una puta semana compré un puto colchón y la vendedora con sonrisa de puta me dijo que me llevarían mi puto colchón esa misma puta noche, espere toda esa puta noche parado como puta sin clientes y nunca llego nada, así tengo una semana, y como no puedo dormir en ningún puto lugar y mi colchón no llega nunca, pues decidí venir yo por el puto colchón a esta puta tienda.

Ahora la gente ríe, incluso algunos aplauden, el tipo se siente abochornado, hace un gesto como si examinara dentro de su mente el manual del perfectogerentejoven, pero parece que nunca le explicaron qué hacer ante un caso como éste o no leyó ese capítulo. Hace una llamada. Se me acerca y hace una oferta.

Como es obvio esa misma noche el colchón (uno mejor, más cómodo y caro) está bien instalado en mi cama, duermo feliz, ahora tengo dos lámparas nuevas.

jueves, 7 de agosto de 2008

LA SEÑAL

Regreso cansado, ha sido un día muy jodido, sólo al final sucedió algo que puedo considerar bueno: Me encontré con Sandra, una chica con la que había trabajado hace un tiempo, estaba muy guapa, era obvio que ni bien nos vimos surgió algo, tanto así que hemos acordado salir esta noche, debo pasar a la una de la madrugada por el casino donde trabaja.

Pero hay un detalle: Hoy también vendrá Valeria, mi novia, hemos quedado en ir al cumpleaños de su hermano, incluso yo compré el regalo que le daremos. Es una chica muy linda, a la que amo pero últimamente me siento envuelto en una pasmosa rutina con ella, siento que necesito algo que cambie nuestra relación, que le de una nuevo impulso. Me he pasado buscando estos últimos días una señal que me de una idea sobre que hacer pero nada ha surgido, incluso estoy pensando en que si no encuentro nada nuevo debo terminar con ella.

Miro la hora: Son las nueve, aun tengo unas horas por delante, me echo en el sofá y trato de decidir qué hacer. Luego de unos minutos llego a la conclusión de inventarme una excusa para pasar de Valeria y poder ir en busca de Sandra. El celular me despierta, es un mensaje de ella: "Te espero a la una a la salida, la noche promete mucho", lo leo y me entusiasmo, miro la hora: Once y quince de la noche, caigo en cuenta que me quedé dormido. Ahora tocan la puerta, abro presuroso: Es Valeria, está especialmente bonita hoy, me saluda cariñosamente, siento una opresión en el estomago, no me hace gracia mentirle. Algo en mi rostro me delata, me mira extrañada.

-¿Te sucede algo?
-Tengo un dolor de cabeza terrible.
Miento descaradamente.
-Ay que mal, pero deberías tomar algo.
-Si, ya tomé pero nada, sigo igual, creo que mejor no debería salir hoy.
-Tienes razón mi amor, pero mejor llamo a mi hermano y le digo que no vamos a ir, me quedo acompañándote, seguro vas a necesitar ayuda.

Su nobleza me conmueve y a la vez me hace sentirme un perro traidor.

-No te preocupes cariño, es tu hermano y debes estar con él.
-Pero ¿no vas a necesitar ayuda?
-No mi amor, ya dormiré y mañana estaré bien seguramente.
-Prométemelo.
-Te lo juro por mi vida cariño.
-Entonces me voy tranquila, igual te llamo para saber cómo estás.
-No te preocupes, además ya te dije, voy a dormir.

-Ok, no insisto, mas bien dame el regalo.
-Ya esperame, lo dejé en mi habitación.

Voy por el regalo, cuando regreso veo el rostro furioso y lleno de lágrimas de Valeria, trato de adivinar qué ha sucedido, voy a preguntárselo pero el celular estrellándose contra mi rostro me lo dice todo: Ha leído el mensaje de Sandra. Ensayo un pretexto:

-Es un mensaje equivocado.
-Si y yo soy el diablo con tetas, no me tomes por estupida.
-Tranquilízate.
-No me hables así, eres una mierda, un perro, te inventas todo eso para irte con esa perra.
-No es así, déjame explicarte.
-Jodete, nunca debí meterme contigo, eres una pobre basura.

Me dice eso y me siento arrepentido, no quiero perderla.

-Me largo, no quiero verte más en mi vida.

Se va presurosa, salgo tras ella, la alcanzo y su rostro bañado en llanto me hace llorar a mi también, le hablo pero no me hace caso, al llegar al final de la calle se detiene a tomar un taxi, cuando uno para se decide a subir pero la tomo del brazo.

-Escúchame un instante por favor, yo te amo.
-¡No! ya no te quiero ver nunca más , entiéndelo, te desprecio, eres un ser cínico, repugnante.

Me tira una bofetada, el chofer, un tío albino y de enorme barba me mira furioso y me dice que la deje en paz , ella sube y se va. Siento que la perdí para siempre, un dolor me invade el cuerpo, en ese instante comprendo cuanto la quiero, que no puedo vivir sin ella, que he sido muy tonto al pensar que estaba aburrido o sumido en la monotonía. Vuelvo a mi casa, al entrar veo algo que me deja paralizado de terror: Soy yo durmiendoen el sofá, agito mi cabeza para tratar de aclararme, siento que la pelea con Valeria me ha vuelto loco, me acerco "a mi mismo" y trato "de despertarme", de pronto lo hago, me despierto, miro la hora en el celular: Once y quince de la noche, también hay un mensaje de Sandra: "Te espero a la una a la salida, la noche promete mucho", ahora tocan la puerta, voy presuroso a abrir: Es Valeria, la abrazo, la beso y le digo que la amo, que la extraño mucho.

-Estás loco, qué te pasa.
-Estoy loco por ti.
-Y yo por ti mi amor.
-Vamos de una vez, no quiero hacer esperar a mí cuñado.
-¿Compraste el regalo?
-Si, está en mi habitación, me cambio de camisa, lo traigo y nos vamos.
-Ok, no te tardes.

Me voy a mi habitación pero antes cojo el celular, ni bien entro borro el mensaje de Sandra, me cambio rápidamente, vuelvo con el regalo donde Valeria que al verme sonríe y me dice que me ama, me siento privilegiado de estar con ella. La beso y salimos, al llegar al final de la calle paramos un taxi, el chofer es un albino de larga barba, subimos y nos vamos, en el camino reconozco que esa era la señal. No quiero alejarme nunca de Valeria.

jueves, 31 de julio de 2008

COMPLICES

Voy a buscar un amigo, tenemos una cita de trabajo, él labora en un banco, es un edificio nuevo y moderno, de los que últimamente han invadido Lima. En la recepción pregunto por él, me piden mi DNI, me dan un pase y me informan que suba hasta el piso 25, esa es su oficina. Busco un ascensor, entro con las justas, ya la puerta casi se cerraba. Somos 8 personas dentro, en la subida se van bajando algunos en los distintos pisos. Cuando sólo faltan 3 pisos para llegar mi destino se detiene de una manera brusca, queda a oscuras, contengo la respiración, siento miedo, trato de calmarme. Ahora somos 4. Escucho la voz de uno de ellos:

-Calma, debe ser algo momentáneo.
-Seguramente, estas cosas suelen suceder,
digo yo sin creerme ni media palabra.

Han transcurrido varios minutos y no hay señales que el ascensor vuelva a funcionar, la tensión aumenta, una chica sugiere que llamemos a los bomberos, una señora dice que no seamos tan desesperados. Sacamos nuestros celulares pero es absurdo, no hay señal ahí y el único que tiene señal no tiene crédito. Maldigo a la Telefónica.

-Sería bueno que nos presentemos, sugiere la misma anónima voz que pidió calma.

Todos guardamos silencio, nadie se anima, pienso que es el último lugar para socializar. Dan el primer paso:

-Soy Claudia, trabajo acá en el banco, soy sectorista.
-Yo soy Matilde, vine a dejar unos encargos que mi jefa se olvidó.
-Pues yo soy Manuel, Manolo para los amigos, trabajo en una aseguradora.


Es mi turno, no sé qué decir, tengo deseos de mentir.

-Soy Diego, vine a buscar un amigo y me quedé atrapado igual que ustedes.

Decido sentarme, ya ha pasado cerca de una hora y me siento cansado, casi al instante todos hacen lo mismo, Claudia dice que quiere fumar, yo secundo su deseo, Manuel dice que él no fuma y que éste es un lugar público, por lo tanto está prohibido, le preguntamos a Matilde, ella dice que le da igual, que a su edad nada le hace daño, decidimos que es mayoría. Claudia saca una cajetilla, me invita uno, siento que ese cigarrillo me calma la ansiedad, Manuel no deja de quejarse.

Sigue transcurriendo el tiempo, ahora hace calor, me saco la chaqueta, Manuel hace lo mismo y bebe agua de una botella, no le ofrece a nadie y se termina el agua. Claudia se echa aire con unos papeles, Matilde se ha quedado dormida y empieza a roncar, es un sonido tétrico, como si se ahogara, luego habla dormida:

"No señora, le juro que no es mi culpa" , "como no te mueres vieja maldita", "ahora vas a saber lo que es bueno", "amargada, lo que te falta es que te tire un burro arrecho".

No podemos evitar reír, nos interrogamos a quién se referirá. Claudia nos dice algo:

-Tengo ganas de orinar.

No sabemos qué hacer, el espacio es reducido, le digo que aguante - ya nos sacaran- me dice que no puede aguantar mucho. Suena realmente desesperada. Cojo la botella vacía de Manuel y se la alcanzo:

-Prueba tu puntería.
-Siempre fui mala con el tiro al blanco.

Claudia no pide que volteemos, se baja el pantalón y la ropa interior con total naturalidad, pone la botella bajo su vagina y suelta la orina, a pesar de la falta de luz se puede distinguir claramente. Veo que no derramó nada.

-Felicitaciones, veo que mejoraste la puntería.
-No podía defraudar a mi publico.
-Que cochinos,
tercia Manuel.

Matilde despierta, pregunta por ese olor tan fuerte , Claudia se ríe:

-Soy yo que he meado mientras usted hablaba dormida.
-Jesús, María y José ¿hablé dormida? Ay dios mío, qué cosas habré dicho.

Manuel le recuerda algunas frases, Matilde se disculpa, Claudia le pregunta a quién se refería.

-A nadie señorita.
-Ya pues Matilde, yo no soy cojuda, cuentanos.
-¿Cómo se le ocurre?

De pronto Claudia propone algo:

Contemos todos un secreto, uno que en verdad lo sea, que sólo quede acá, dentro de este ascensor. Manuel guarda silencio, Matilde acepta divertida, yo me resigno. Claudia es la primera en animarse:

Tengo una hija de 6 años que se llama Sofía y un novio al cual detesto, solamente estoy con él porque sé que va heredar un buen dinero de parte de su padre, lo detesto tanto que lo engaño con su propio hermano, la sola idea de cagarlo y joderlo me agrada demasiado como para dejarlo.

-¿Por qué lo detestas tanto? pregunta Manuel.

Es el ser mas antipático del mundo y encima tiene una horrible costumbre: Comerse tres cebollas enteras todos los días, las pela y se las come sin más, como si fueran manzanas, todo el día huele a cebolla, su aliento es nauseabundo, por él odio las cebollas, por su dinero es que voy a casarme con él: Tomar ese dinero que va heredar y asegurar el futuro de mi hija, no quiero que Sofía tenga que soportar un malnacido que apeste a cebolla todo el día.

Nos quedamos pensando, trato de no imaginar a su novio tragándose las cebollas, siento que ahora también las odio yo.

-Bueno es mi turno, dice Manuel.

Hace 10 años trabajaba en una fábrica de cocinas, en el turno de noche, tenía un compañero muy divertido, él trabajaba en otra sección, pero todas las noches venía donde yo estaba y conversábamos sobre varias cosas. Un día vino muy enojado, me dijo que yo lo había acusado con los jefes, que les había dicho que él dejaba su puesto y se venía al mío a vagar, a dormir, le dije que era mentira, porque en verdad yo nunca lo acusé. Él no me creyó, me dijo que era un hipócrita y me empujó, me insultó, luego me escupió a la cara , no soporté más y lo empujé, se tropezó con unas cajas que habían detrás y se golpeó la cabeza, pensé que bromeaba, luego que se había desmayado de verdad, no supe qué hacer, intente reanimarlo, luego noté que no respiraba, que había muerto, me asusté mucho, lo cargué y lo deje en su sección, luego volví a la mía y no dije nada. Al día siguiente en la mañana llego su reemplazo y lo encontró ahí tirado, se alarmó, llamó a seguridad, llegó la policía, nadie había visto nada, concluyeron que había sido un accidente, que quizás resbaló o se quedó dormido. Recuerdo que acudí a su velorio, que luego de eso nos redujeron las horas de trabajo. Nunca nadie supo que yo lo maté.

Ninguno de nosotros se sorprende, tampoco duda de la veracidad de su relato. Ahora es Matilde quien empieza hablar:

Trabajo de doméstica en casa de una señora, usted la debe conocer señorita Claudia, es doña Graciela, es gerente de recursos humanos, el asunto es que es una persona muy mala, nunca me paga mi sueldo completo, no me da permiso para salir los domingos, siempre me está gritando e incluso me acusa de que le robo sus cosas, la vieran a la vieja: todos los fines de semana se emborracha y empieza gritar ¡Rubén! ¡Rubén! Como una loca, no se quién es el maldito Rubén pero ella se pone mal por ese tipo, luego me llama y pide que le diga que es bonita, que ella no se merece ser abandonada, yo se lo digo nomás para que no me joda la patrona. Luego ya se queda dormida en cualquier lugar de la casa, pero yo me vengo todos los días: Le cocino y en las noches cuando va cenar escupo su plato, trato de escupir lo más fuerte que pueda, incluso una vez mezclé una cucaracha en su comida, como la vieja estaba tan borracha ni cuenta se dio. Ahora estoy averiguando con qué la puedo envenenar de a pocos, sin que lo note, quiero que sufra primero.

-Es tu turno, me arrincona Claudia.

En mi familia todos creen que trabajo, pero éso es mentira, no trabajo, me dedico a robarle a la gente que retira dinero del banco, justamente por eso estaba acá, había venido a ver a mi contacto, por si no lo saben trabajo con alguien directamente del banco, cuando un cliente va hacer un retiro fuerte de dinero, él me manda un mensaje en clave al celular, luego intercepto a la victima, le pongo una pistola en la cara, se mea del miedo, me da todo su dinero, lo amenazo con matarlo si me denuncia. Espero unos días que se calme el asunto y le doy a mi contacto la parte que le corresponde, justo a eso venía ahora, a darle su parte.

Me miran con curiosidad, Matilde me pregunta si es qué no quiero asaltar a su patrona, Claudia me propone secuestrar a su novio y compartir el rescate, Manuel me dice si es qué necesito un socio que me lave el dinero. Agradezco tantas muestras de cariño y digo que no, que por ahora todo está bien así. De pronto se encienden las luces, el ascensor empieza a moverse, llegamos al primer piso, abajo nos espera personal de seguridad del banco, nos preguntan si estamos bien, decimos que si, Claudia le da la botella que meó a uno de ellos: "Toma , de recuerdo" y se va, lo mismo hacemos los demás: Nos vamos sin decirnos nada , sin despedirnos, sabemos que nunca olvidaremos este día, que todos tenemos un nuevo cómplice de nuestros secretos.

jueves, 24 de julio de 2008

UNA NOCHE

Hoy es sábado, he quedado en encontrarme con Mario a las diez de la noche en un bar del centro, como no tengo dinero le pido a mis padres unos billetes, me lo dan a regañadientes, justo cuando me voy alcanzo a oír que mi madre dice: Ya tienes 19 años, deberías buscarte un trabajo. Llego al bar, ahí esta Mario con una cerveza, me mira.

-Puta madre huevón, toda la vida te demoras un culo.
-Ya mierda, tanta bulla, chupa y no jodas.
-No jodas tu pajero.
-Puta ¿a los cremas?


Pedimos dos cervezas más, conversamos sobre nuestras vidas, me cuenta sus planes.

-Estoy pensando en meterme a la bolsa.
-A la de basura será.
-Ya ves uno te habla en serio y tú la cagas.
-Pero eso de la bolsa son huevadas, tienes que hacer algo más práctico.
-¿Algo cómo qué?
-No sé, ahora mismo no se me ocurre nada, sólo quiero emborracharme.


Transcurre la noche entre cervezas y cigarros, al rato entran dos chicas acompañadas de un chico, se sientan, empiezan a beber, Mario las mira lascivamente.

-Que tales piernas de esa chola.
-Si causa, esta para hacerle el helicóptero.
-Claro, con todo y hélice.
-Con todo y piloto.


Reímos de buena gana, pedimos más cerveza,empiezo a marearme, le pido a Mario que me dé la coca, me la pasa debajo de la mesa, voy al baño y me meto unos tiros, siento como se me pone fría la nariz, duros los dientes y mis ojos a punto de explotar. Regreso y se le devuelvo, se para, va al baño y al rato regresa todo duro. No podemos hablar, sólo bebemos, pasan unos minutos y nos baja el efecto, empezamos a reírnos nuevamente.

-Puta causa la melcocha esa me ha cagado el cerebro
-Ya veo, aunque tu tienes la cabeza cagada de nacimiento.
-Nada huevón, encima la chola esa que me denguea.
-¿Tanto así?
-Claro ¿no la viste bien?
-Si pero no sé....
-Carajo me ha puesto en celo.
-Tú vives en celo.
-Si pero hoy estoy mas alunado que nunca, hay que llamar a alguien.
-No sé.


Dudo de la propuesta de Mario, no creo que logremos enganchar a nadie esta noche pero igual le sigo la corriente, no tenemos nada que perder. Saca su celular, me muestra la agenda, repasamos nombres:

-¿Qué te parece Mayra? me pregunta.
-¿La enana esa?
-No pasa nada ¿no?
-Ni cagando, es recontra enana y esas patitas tipo sillón que se maneja desaniman.
-Ésta puede ser ¿te acuerdas de Mónica?
-No jodas, esa comadre es más fea que patearle la barriga a un ciego.
-Si tienes razón, ni borracho me la tiro, entonces ¿qué dices de Giovanna?
-Estás loco, esa cojuda esta mas quemada que la mierda.
-¿En serio?
-Firme ¿no sabes como le dicen?
-No ¿Cómo?
-"Bandera americana".
-¿Por qué?
-Porque la clavan hasta en la luna.

Dicho esto nos ha dado un ataque de risa, luego caemos en la cuenta que no conocemos a ninguna chica, que toda la vida fracasamos con ellas, entonces me lanza otra propuesta:

-Vamos un burdel carajo.
-No jodas, no me quiero quemar.
-Te pones un condón pues imbécil.
-Nada loco, esas putas así te pongas cien juntos igual te pegan algo.
-Vamos causa, no dejes solo a tu pata de mil batallas.
-Todas perdidas huevón.

Termino por aceptar su propuesta, secamos las cervezas, salimos y tomamos un taxi, le pedimos que nos lleve al centro, ahí funciona un burdel que Mario conoce. Cuando estamos cerca le pido la coca, me agacho y me meto unos tiros, ya no me hace el mismo efecto, sólo siento que me da valor. Bajamos y tocamos un timbre, se escucha una voz que parece salida de una película de terror:

-¿Si?
-Venimos por el servicio.
-¿Que servicio joven?


El servicio militar vieja cojuda. Murmuro.

-El de sus amiguitas doña.
-¿Cómo así llegaron?


En taxi pues vieja cojuda.

-Nada doña yo ya he venido antes.
-Ya, adelante.


Se abre la puerta eléctrica, entramos, es un edificio pintado de verde, todas las puertas están enrejadas. Sólo se escucha el sonido de un grillo, subimos la escaleras, llegamos al quinto piso, tocamos otro timbre, nos abre un policía, Mario lo saluda burlonamente.

-Mira Jimmy, te presento al Sargento Cachiporra.
-Hola Sargento ¿hoy le toco servicio acá?
-Ya ya no seas batidor sobrino, que horita te aplico la ley de la cachiporra.
-Tranquilo jefe, sólo es una bromita.


Damos unos pasos más y terminamos frente de la "mami" del burdel. Es una vieja inmensa, se echa aire con un abanico mientras fuma unos cigarros que apestan.

-A ver jóvenes, están arrechitos, seguro se quieren sacar el taco.
-No, hemos venido a ver si nos presta el último libro de Orhan Pamuk.

-Cállate, discúlpelo doña, es que mi amigo está emocionado, es su primera vez.
-Ya ya, poco floro mocosos, son 50 soles por treinta minutos o 100 la hora, tengo chicas blanquitas, morochitas, chinitas……
-Puta madre tía, mejor muéstrenos la merca.

La vieja me mira desafiante, hace un gesto y aparecen como por arte de magia un grupo de chicas, las miro bien: La mayoría debe tener mi edad, todas vienen en ropa interior, Mario se muere de la risa, escoge a una, le da el dinero a la vieja y se marcha, ella me vuelve a mirar con furia.

-Escoge una pues papito, no tengo toda la noche para esperarte.
-Ok, me quedo con ella.

Escojo la que me queda más cerca, empiezo a caminar y la tía me detiene.

-¿Dónde crees que vas?
-A rezarle un rosario a la virgen ¿se supone que voy a tirar no? ¿o acá se viene a jugar palitos chinos?
-Primero se paga pues papito, plata en mano chivato en pampa.
-Ya ya toma.
Saco un billete y se lo doy.

La chica me lleva hacia una habitación, antes le pido pasar por el cuarto donde está Mario, le toco la puerta y me abre, está desnudo, se muere de la risa (todo el tiempo ríe), le pido la coca, me la da. Me marcho, entro al cuarto, le pregunto su nombre.

-Katyboom.
-¿Así te llamas?
-Es mi nombre de guerra pues.

Me saco la ropa, ella se saca lo poco que trae encima, nos echamos en la cama, me empieza a besar el cuerpo, me masturba, pero nada, no se me pone dura, me siento avergonzado, le digo que voy al baño, ya vuelvo. Saco la coca de mi pantalón, me meto al baño, abro la llave del agua, me meto unos tiros pero siento que es poco, así que decido merterme más y más, no pasa ni un minuto y me siento durísimo. Mierda estoy todo duro y ni así se me para. Salgo del baño, ella esta desnuda en la cama.

-¿Nada aún?

Quiero decirle que no, que me la chupe, pero no puedo hablar, la coca me ha cagado totalmente. Me echo en la cama, ella vuelve a hacer el intento, insiste y me hace doler, le aparto la mano, me dice que qué carajo me pasa.

-No me pasa nada.
-¿Y por qué no cachas pues?
-Porque no puedo, nunca me han provocado las putas.
-¿Entonces a qué mierda vienes?
-Éso mismo me pregunto yo.
-Ya, no te preocupes.

Se echa a mi lado, me abraza, siento que es sincera, la abrazo y me siento bien. Nos quedamos un rato en silencio, luego nos tocan la puerta.

-Ya termino el tiempo papito.

Me levanto y me visto, le digo que por favor no le cuente a nadie, me dice que no me preocupe, que cuando quiera venga y nos abrazamos.

Salgo y veo a Mario feliz.

-¿Qué tal?
-Ahí bien, la he dejado inflamada a la pobre.
-Ese es mi Jimmy, sabía que no me iba a defraudar.
-Y tú, ¿qué tal?
-Carajo, la he dejado muerta, un poco más y me devuelve mi billete
.

Salimos, el Sargento Cachiporra nos da una tarjeta, la leo, está su nombre, un numero de teléfono, dice que ofrece servicios de seguridad "y más". sonrío, le digo que cualquier cosita lo llamo. Ahora parados afuera le pregunto si tiene para el taxi.

-Nada causa, ese polvo me ha dejado misio.
-¿Y tú?
-Ni un peso.
-Ahora ¿qué hacemos?
-Caminar nomás.

No nos queda otra, regresamos caminando, al rato me confiesa algo, dice que no pudo tirarse a la puta.

-No se me paró causa.
-A mi tampoco huevón, ya te había dicho que con putas no puedo.
-Si, somos unos huevones.
-Al cuadrado.
-Claro.


Nos vamos en silencio, derrotados, mientras pienso que nunca en mi vida he pagado tanto para que una puta me abrace.

jueves, 17 de julio de 2008

BACKSTAGE

Amores perros: Regresando un día tarde por la noche me encontré con un perro en la puerta de mi casa, lo terminé adoptando temporalmente y un día pareció su dueña y el muy cabrón me dejó sin más ni más. Historia casi fiel a la realidad. “Capone” fue la propuesta de Carmen, está pendiente el nombre.

Drente: Iba de regreso en un micro rumbo a mi casa y en el reproductor tenía sintonizado un programa deportivo que hablaba de un jugador holandés del Real Madrid: Drenthe (le quité la H para el relato), el nombre me pareció excelente para una historia, tenía el título, la historia era lo más fácil.

Ya no: MI amiga Yvonne había decidido hacer otros viaje más huyendo de sus penas(como si eso fuera posible) yo me llené de cólera, le escribí un correo, me gustó mucho, lo guardé y decidí publicarlo.

Regalo querías: Recordé una antipática chica de un antiguo trabajo y sus odiosas jornadas de “intercambio de regalos”. Lo escribí en puro plan de venganza.

Utopía: La historia es tal cual, mi sueño fue tan real, la llamada existió. Tan cierto que nunca me la creyeron.

Señor abogado: Acababa el 2007 y tenía que ir casi a diario donde un odioso abogado que se alucinaba el máximo tribuno mundial. Mientras me hablaba en términos rebuscados yo deseaba que venga un temblor o un incendio y acabara con su “estudio”, a los días se incendió, a los días me sentí vengando, a los días creí en los milagros de navidad.

SEÑOR ABOGADO

Ayer en la madrugada mientras los limeños dormían el sueño de los (in)justos se produjo un hecho que apenas llamo la atención de unos cuantos insomnes ciudadanos: Un incendio en un antiguo inmueble ubicado en el centro histórico de la ciudad, donde al parecer funcionaba un estudio de abogados, aunque según las primeras pesquisas de las autoridades competentes se sospecha que podría haber sido un clandestino museo de orden jurídico, esto se desprende debido a la antigüedad de los libros (muchos de ellos del siglo 19) y el avanzado estado de deterioro de los enseres que pudieron ser rescatados de entre las feroces llamas. Luego de sofocado el mismo se apersono al lugar un extraño personaje ataviado de una toga de juez y resinoso aspecto que al ver reducido a cenizas casi todo el inmueble sufrió un repentino ataque de locura y empezó dar una especie de discurso jurídico, incluso citando algunos oscuros y rebuscados artículos de lo que sería el código procesal civil de Burkina Faso. Ante el desconcierto de los primeros curiosos que empezaron a asomar atraídos por sus desaforados gritos la policía decidió detenerlo y trasladarlo a un centro de salud mental. Al cierre de esta edición se sabía que el individuo seguía dando sus extraños discursos y afirmando ser un jurisconsulto de primer orden mientras los médicos discutían un diagnostico para tan extraño caso. Los mantendremos informados.

Relato salvaje y venenosamente dedicado al zarrapastroso y pezuñento abogado que obligado por las circunstancias de la vida he tenido que visitar estos días, pero no sólo visitar, sino también padecer soportando sus engolados discursos en los que citaba incluso algunos perdidos artículos de la constitución de Albania, sus antipáticas poses de juez de la Corte de La Haya y, como si ya todo esto no fuera suficiente martirio, tragarme el polvo infecto de sus libros que salía despedido cada vez que sacaba uno de sus vetustas vitrinas. No sabes cómo deseaba, mientras me envenenabas los pulmones, que se incendiaria tu cochambroso localcito. Hoy me enteré la noticia: Se incendio tu charcheroso "estudio". Deseo concedido. ¿Quién dijo que en Navidad no hay milagros? Que poca fe, que poca fe.

Lima, 13 diciembre 2007.

miércoles, 9 de julio de 2008

UTOPIA

Es tu cumpleaños, te llamo, te digo para salir a tomar algo, me dices que no, ayer estuviste con unos amigos, hoy estas muy cansada, insisto, terminas por aceptar, me dices que estás donde tu madre, que pase por ahí.

Llego donde tu madre, sales, te veo y me gustas mucho, me provoca molestarte con tu escote, pero no quiero incomodarte, no deseo hacer mas bromas el día de hoy. Te pregunto dónde ir, que yo no conozco esta ciudad.

-Vamos a un bar donde siempre voy con mis amigos.
-Vamos.

Llegamos, es un lugar oscuro, la música es agradable, pedimos algo para beber, me cuentas de tus amigos, que hicieron en tu cumpleaños, me río de buena gana, casi no hablo, sólo escucho absorto todas las historias que me cuentas. El alcohol me empieza hacer efecto, me provoca bailar ahora mismo.

-¿Vamos a bailar?
-No, a mi no me gusta bailar, menos que me pidan hacerlo.

Me siento rechazado, me paro, voy a un rincón del bar y me pongo a bailar solo, con los ojos cerrados, me encanta sentirme así, imaginar cosas. Al rato abro mis ojos y estás bailando de espaldas a mí, me gusta verte así, haciendo esa danza lenta y sensual, quiero tocarte pero decido no hacerlo, detestaría arruinar ese momento mágico.

La música se detiene, regresamos a seguir bebiendo, ahora me encuentro más animado, nos contamos mil cosas, recordamos la vez que nos conocimos, las veces que me dejaste de hablar, las veces que nos quisimos a escondidas. Ya es tarde, me dices que tenemos que irnos, te confieso algo:

-Quiero dormir contigo.
-No.
-¿Por qué no?
-Porque eres un pervertido.
-Lo acepto, pero esta noche no quiero serlo, sólo quiero dormir abrazado a ti.
-Bueno venga, pero solo porque estoy sensible.

Llegamos a tu casa, me pides no hacer bulla, que si tus padres o tu hermano se dan cuenta seguro se hace un escándalo, entramos a hurtadillas a tu habitación, siento como si ya hubiera estado ahí contigo antes. Nos echamos en la cama, te abrazo, me dices algo, pero no te escucho, solo estoy feliz de estar abrazado (aferrado) a tí en tu cama.

-Sueña conmigo, me pides.
-¿Qué otra cosa podría soñar sino es contigo?

Nos dormimos abrazados, duermo feliz, me despiertas al rato, me preguntas si he soñado contigo, sólo sonrío, me lo vuelves a preguntar y te digo que si, no me crees, te enojas, te separas de mi, me das la espalda y te vuelves a dormir. Te contemplo feliz y también vuelvo a dormir. Me levanto nuevamente, estiro mi brazo buscándote pero no estás, me sobresalto, pienso qué hacer, decido ir a buscarte por la casa, bajo en silencio. Suena mi celular. Maldigo mi suerte, en qué momento vienen a sonar. Contesto, eres tú:

-Hola ¿te desperté?

Caigo en la cuenta que estoy en mi cama, que nunca te vi, que no dormí contigo, que todo fue un sueño.

-Si, me despertaste, gracias.
-¿Soñaste conmigo?
-Jajajajaja.
-Que no te rías, dime si soñaste.
-Si ¿en quién más iba soñar?
-No te creo, eres un mentiroso, dime ¿qué soñaste?
-Sólo te digo que soñé.
-Ves que me mientes.
-No lo hago
-¿Qué soñaste?
-Si te lo cuento no me lo creerás.
-Eres un mentiroso, no te creo nada.

Cuelgas bruscamente, te has enojado, me quedo pensando en tí, en que si te contara mi sueño igual no me creerías, te imagino a mi lado, siento que te quiero como nunca, que me haces feliz y que te extraño demasiado, que esta vida no me va alcanzar para extrañarte.

viernes, 4 de julio de 2008

FUERA MISTER BUZZZZZZ

El tiempo pasa volando.


martes, 1 de julio de 2008

REGALO QUERIAS

Es la hora punta en la oficina, el trabajo se acumula, los teléfonos no paran de sonar y la gente de ir de un lugar a otro, de pronto se escucha, en medio de esa batahola, una vocecita chillona, crispante, todos volteamos tratando de identificarla, de ver de dónde viene: Es Sofía, la regordeta, sobona y odiosa secretaria del jefe (algunos dicen que es su amante, pero viéndola bien habría que estar muy desesperado para siquiera darle un beso) es la eterna organizadora de cuanta fiesta, gincana, kermés, pollada, velorio, orgía, partido o "encuentro de confraternidad" se pueda hacer en la oficina:

Como ustedes saben chicos y chicas se aproxima la próxima navidad y cómo ya es tradición en esta prestigiosa empresa se va realizar un intercambio de regalos, acá tengo unos papelitos con los nombres de todos ustedes chicos y chicas, así que cada uno pase por delante mío y coja uno y ya saben, no sean duros y compren un buen regalo, piensen bien en el otro chico o chica que les toca regalar, el intercambio se realizará dentro de dos días.

Hacemos una fila que avanza lentamente, nadie desea eso, menos yo que toda la vida he odiado esas cosas, encima la gordita me cae especialmente mal, es más jodida que una pulga en el culo. Mientras van cogiendo sus papeles los abren y hacen algún comentario burlón o sexual, ahora es mi turno, estoy frente a Sofía, la veo bien y siento repulsión, esta excesivamente maquillada y trae encima un perfume de puta vieja, cojo mi papelito y me voy raudo de su lado, lo abro, leo el nombre: "Sofía", siento que la vida me hace un regalo cruel, juro venganza: Te jodiste gordita, regalo quieres, regalo te voy a dar conchatumadre.

Salimos del trabajo, mientras manejo pienso en un regalo que la joda, que la humille, que la haga sentir realmente mal, que se le vayan las ganas de volver a organizar algo. El semáforo me detiene en una esquina, viene un niño a ofrecerme libros, otro me ofrece discos y uno más me da un volante: "Sex shop Gitanos, lo ultimo en productos para satisfacer a su pareja, venga y visítenos sin compromisos", se me ocurre un plan- guardo el papel-llego a mi casa-ceno-me acuesto soñando con mi venganza.

Al día siguiente en el trabajo me cruzo con Sofía que me mira y tratando de hacerse la graciosa me dice: "Uy , quien será la afortunada guapo, espero que ya hayas elegido un buen regalo", luego de esto me lanza un beso volado, la miro y pienso: Regalo quieres, regalo te voy a dar conchatumadre.

Salgo de trabajar, manejo no rumbo a mi casa si no al sex shop, llego y me atiende una chica guapa y coqueta.

-¿Qué desea joven? Pregunte sin compromiso.
-Estoy buscando un regalo para mi novia.
-¿De qué tipo?
-Un vibrador para ser precisos.
-Pase por acá.

Me lleva por un estrecho pasillo, mientras camino veo los mostradores: Ropa sadomasoquista, condones de lo mas variados, películas y revistas pornos, muñecas inflables a la espera de algún insatisfecho.

-Mire éste.

Me alcanza un falo de utilería, lo miro con curiosidad, le pregunto el precio:

-Veinte dólares.
-No tiene algo digamos ¿más especial?

La vendedora me mira con ojos expertos, se dirige hacia otro mostrador, busca uno nuevo, está detrás de un plástico, lo saca y me lo muestra mientras dice las bondades del juguetillo que ahora tengo en mis manos (y agradezco no tener en otro lado):

-Este es un doble estimulador: trabaja a la vez la vagina y el clítoris, tienen un grosor de seis centímetros y un largo de veinte, tiene varias velocidades y viene con un juego adicional de baterías doble AA.

Me ha dicho todo esto como quien me ofrece un novedoso artefacto para la cocina, sonrío, le pregunto el precio:

-Cincuenta dólares de satisfacción garantizada.
-Hecho.
-¿Se lo envuelvo para llevar o se lo lleva puesto?
bromea ella.
-Envuélvamelo, tengo que manejar y seria muy incomodo llevarlo puesto

Nos reímos, cancelo, recojo mi nuevo aliado y voy a casa. Ahí lo meto en otra caja, lo forro con papel regalo, trato de disimularlo todo lo que sea posible. Llega el día siguiente, nunca he deseado tanto ir a trabajar. Pasan las horas, ahora es el momento de los regalos, Sofía con su chillona voz nos llama a todos:

Bueno chicos y chicas llego el tan ansiado día por todos nosotros, ahora quiero que cada uno diga el nombre del chico o chica que le tocó y que diga a su vez en que se inspiro para el regalo.

Así transcurren los minutos, se observan distintos regalos: Desde camisas, corbatas pasando por un lapicero hasta llegar incluso a un loro. Es a Mariana, la sexy contadora a quien le toca regalarme algo, ah tenido buen gusto y me obsequia el más reciente libro de mi autor favorito, le doy un beso como agradecimiento.

Me he colocado estratégicamente al final, quiero cerrar con broche de oro este estúpido intercambio. Es mi turno, no queda nadie más, todos me miran curiosos, Sofía trae cara de desesperada, ella ha sido la más entusiasta en celebrar todos los regalos. Respiro hondo, doy un paso al frente, quiero disfrutar cada segundo de mi venganza:

Bueno. como es evidente me ha tocado el alto honor de ser el privilegiado que le entregue un regalo a nuestra querida y admirada Sofía, al ver el tesón, esmero y puntualidad con que trabaja todos los días no pude dejar de notar que es lo que le faltaba, así que hago entrega de este humilde pero significativo regalo, que estoy seguro sabrá usar, cuidar y valorar como nadie, feliz navidad y seguro muchas noches buenas de ahora en adelante.

Termino de hablar y me aplauden, Sofía está llorando de la emoción, me acerco a ella, le doy el regalo, le digo al oído: "Regalo querías, regalo te doy", beso su mejilla, me siento Judas. Lo abre desesperada, la observo con calma, siento placer al ver como se va desdibujando su sonrisa, quiere huir del lugar, termina de sacarlo, lo mira desconcertada, primero hay un silencio sepulcral, hasta que alguien dice "le diste al blanco", otro agrega "mierda, tremendo pichulón", luego todos ríen y festejan mi audacia, Sofía llora de cólera, Mariana pasa por mi lado y me susurra: "Cuando quieres papito, cuando quieras". Su aliento me excita, me siento recompensado, el intercambio termina bruscamente, pasa un rato más y salimos de trabajar.

Voy a casa, me siento extrañamente feliz a pesar que se que al día siguiente no me espera nada bueno.

Al otro día llego a trabajar , está noche es navidad y mañana nochebuena, el vigilante me impide ingresar, como era de esperarse estoy despedido, me doy la vuelta, subo al carro, manejo y pienso: "Regalos querías, regalo te dí conchatumadre, feliz navidad".

miércoles, 25 de junio de 2008

YA NO

Me jode que te vayas tan lejos, que decidas huir de ti misma, que me dejes acá sentado hecho un pelotudo. Me jode que seas tan amiga mía y no haberme enamorado de ti, me jode que no lo hayas hecho de mi, porque créeme soy un egoísta de mierda y a pesar que no pude enamorarme de ti quería que tú lo hagas de mi.

Me jode que ya no estés para que me consueles cuando la vida me mata, tampoco vas estar para fumarnos unos porritos en tu terraza mirando como se hace azul el día mientras reímos hasta el dolor de estomago o el ataque de tos. ¿Con quién me voy emborrachar sentado en ese puente con los pies colgando y apostando a quién se avienta primero?.

Pero si quieres irte pues vete, no te voy a rogar (otra vez más) para que te quedes conmigo, andacorrevuela, descubre que cuando más lejos estés más notaras que tu vida está en este lugar. Vete chica vete, porque pensándolo bien ya no quiero llorarte, no quiero escribir mas tonterías en tu pared ni esconder mis besos debajo de la alfombra y menos guardarte un deseo en la botella del genio. No quiero volver a mirar tu cuello de avestruz ni tu mirada de animal herido.

Ya no vamos bailar mas ni reírnos de la loca(boca) de tu vieja, menos aun haremos ese anárquico viaje mochilero tan pulcramente planificado. Ya no vamos hacer nuestro campamento en la luna ni intentar llorar dormidos, tampoco vamos emborracharnos hasta el sexo y averiguar que eso no daña nuestra amistad. Ya no volveré a pelear con el dragón para rescatarte, no nos vamos a reír más de los estúpidos que caminan igual toda su vida ni de las tontas engreídas que con tanta ternura desprecias.

Ya no te voy abrazar cuando un nuevo caminante decida dejar tu reposo, no nos vamos a burlar de tus ex(huevones) ni clavaremos alfileres a sus muñequitos mientras rezamos para que se le caigan las alas a sus aviones. No vamos a robar caramelos en el mercado ni orinar detrás de una sombra, ya no vamos a mirarnos hasta ver quien se rinde. No vamos más a ahogarnos en ese vaso de agua

jueves, 19 de junio de 2008

DRENTE

Estás del otro lado del bar, te observo en silencio, bebo mi trago de a pocos, cada vez que volteas finjo mirar a otro lugar o enciendo un nuevo cigarrillo. Hay mucha bulla en el lugar, esta es la cuarta noche consecutiva que voy sólo para mirarte, aunque hoy estoy decidido a todo, hoy quiero llevarte conmigo. Ni la presencia de tus amigos me lo impedirá, así me lo he jurado antes de salir de casa.

La noche transcurre egoísta, sin darme una oportunidad para acercarme, no hay una sola opción de empezar el cortejo. Entre los relámpagos de las luces he podido verte un poco mas, observar ciertos detalles: Tu cabello negro que termina sobre tus hombros, un tatuaje en el brazo y un piercing sobre tu ceja izquierda, de a ratos hablas con los chicos que se te acercan, pareces tener un imán para ellos, incluso le muestras la lengua a uno.

Ahora dejas tu copa a un lado, te levantas para ir al baño, pienso en seguirte pero aun no me atrevo, justo cuando pasas por mi lado puedo ver claramente que traes puesto: Un polo blanco pegado al cuerpo, un pantalón de cuero negro que muestra a la perfección tus piernas y, sobre tu cuello, un coqueto collar color rojo. Vuelves del baño, vuelves a pasar por mi lado, me observas y sonríes, se enciende la alarma, es la señal que esperaba, se me pone dura, quiero ir tras de tí, me contengo, no quiero arruinarlo.

De pronto te despides de tus amigos, se dicen algo al oído, se hacen una última broma, ya nadie te rodea, ya nada me impide llegar a tí. Sabes que te he mirado toda la noche, ahora das un paso mas hacia nosotros: apagas tu cigarrillo y te vas a la pista de baile, te mueves sin compañía, se te acercan algunos chicos a los que te sacas de encima con una mirada fría, ya no soporto más, me decido, voy hacía ti, bailo a tu espalda, sabes que estoy ahí, te mueves lentamente, dibujas la música con cada paso. Volteas y me miras a los ojos, siento tu boca cerca de la mía, el olor a tabaco me excita más, con un movimiento ordenas tu cabello, tocas mi mentón con tu mano, se me pone más dura aun.

-¿Cómo te llamas? Te interrogo.
-Drente.
-Eres el chico mas guapo que visto en mi vida.
Te confieso sin ningún rubor.

No me respondes nada mas, siento tu lengua invasiva en mi boca, siento que nos vamos amar, siento que se me pone mas dura aun.

miércoles, 11 de junio de 2008

AMORES PERROS

Llego de trabajar muy tarde, voy abrir la puerta del edificio y de pronto asoma un perro pequeño, me mira lleno de susto y desconfianza, no me siento con ánimos de compadecerme de nadie, ha sido un día de mierda y quiero que acabe ya. Le doy un grito para que se espante pero nada, es más, de pronto asoma cierta determinación en su mirada, decido olvidarlo. Abro la puerta, no he entrado y el perro ya está dentro, sube las escaleras de inmediato, maldigo mi suerte.

¿Ahora cómo bajo este animal de mierda?

Subo presuroso, trato de cogerlo para echarlo pero me lanza un ladrido amenazante.

¿Arrebatado eres mierda?

Intento de nuevo pero me lanza otro ladrido, sale una vecina y me mira moviendo la cabeza en claro gesto desaprobatorio, pienso qué hacer, decido sacarle algo de comida para que me siga hasta la calle. Encuentro un filete de pollo, salgo, me mira y mueve la cola, me sigue, abro la puerta, lo espero afuera, la reja se cierra, él se queda dentro y yo fuera, ahora tiene una mirada de burla.

Entro de nuevo y vuelve a subir corriendo, decido olvidarlo, que el primer vecino que salga lo eche a la calle. Abro mi puerta y el animalejo se mete primero que yo, ahora me enfurezco, lo busco y lo encuentro tomando agua en el baño, la bebe con una avidez única, me siento conmovido. Termina y se dirige a mi habitación, se echa bajo la cama y queda profundamente dormido, decido dejarlo por esta noche, me doy una ducha y también quedo dormido.

Me despiertan unos ladridos, son las siete de la mañana, me despabilo un poco y es él al borde de la cama, le lanzo un periódico, lo esquiva y me ladra con mas furia.

-¿Qué carajo quieres?

Sale del cuarto, sigue ladrando, lo sigo, se para en la puerta y ladra inquieto.

-A chucha, quieres cagar seguro.

Bajo con flojera, pienso que ojalá cague y no regrese más. Abro la reja del edificio y con las justas llega al parque a cagar. Cierro, regreso para alistarme he irme a trabajar.

Cuando vuelvo ya es de noche, voy entrar y nuevamente aparece él, me mueve la cola, acepto mi derrota y le permito pasar.

Pero no hagas bulla enano de mierda.

--------------------------------------------------------------------------------------

Han transcurrido varios días, decido ponerle un nombre, sólo lo he llamado "Enano" todo el tiempo. Hablo con Mía, le cuento la historia del enano, le pido que me sugiera uno, ella no lo sugiere, lo impone: "Capone". Lo acepto como todo lo que me dice, lo hago porque estoy enamorado de ella, nunca se lo dije, ella ni lo sospecha.

Ya tienes nombre enano, ahora eres "Capone".

Me mira y ladra como dándome su aprobación.

Pasa el tiempo, ya tenemos un mes juntos y una rutina bien establecida: Sale a las siete de la mañana y a las siete de la noche a cagar al parque, en la noche regreso con comida, le doy un poco a esa hora y lo demás en la mañana. Durante las noches me acompaña a ver televisión o se duerme a mis pies mientras chateo. Los sábados y domingos me acompaña a trotar al parque, damos varias vueltas, yo acabo fatal, él parece no cansarse jamás.

----------------------------------------------------------------------------------------

Hoy es sábado, salimos a trotar, de pronto a la segunda vuelta "Capone" me deja y sale corriendo hacia atrás, volteo a ver hacia donde se dirige, grande es mi sorpresa al ver que una chica lo carga y lo llena de besos, me asusto, luego me indigno, me dirijo hacia ella a reclamarle a "MI" perro. No termino de llegar y ella me agradece:

-Gracias por cuidarme a "Riky"
-¿Por cuidar a quién?
-A "Riky".
-Se llama "Capone"
-Estás loco, es "Riky"
-Rebobinemos: Él es "Capone", hace un mes está conmigo, viviendo en mi casa y....
-Si, hace un mes se me perdió, no sabes como he llorado, es mas, acá traigo uno de los avisos que he andado pegando por todos lados.


Me muestra una fotocopia, leo: "Se busca perrito perdido, responde al nombre de Riky, perdido en las inmediaciones..." y abajo hay una foto, efectivamente es él, me invade la pena, no quiero que "Capone" se vaya con ella.

-Toma tu recompensa.

De pronto ella me está ofreciendo unos billetes, la miro asombrado, no quiero esos billetes, es más, yo quiero darle unos a ella para que me deje a “Capone”, pero se que sería en vano, él está en sus brazos, se aferra a ella con todas sus fuerzas, como si temiera volver a perderse. Me resigno.

-No gracias, no puedo recibirte eso, al contrario, ha sido bacán pasarla con él.
-Pero eso decía el aviso.
-En serio que no, más bien ya me voy, sino sigo me enfrío.
-Gracias de nuevo flaco, se ve que lo cuidaste bien.

Ella se acerca para darme un beso de agradecimiento, pero cuando ya está cerca a mi cara, "Riky" me gruñe con furia, ella retrocede, trato de hacerle cariño y el muy cabron me muerde la mano. Me desconoce por completo. Decido contener el dolor y volver a trotar. Prometo jamás volver adoptar un animal. Duele demasiado que te dejen.

miércoles, 4 de junio de 2008

BACKSTAGE

Luego de leer y escuchar algunos de los comentarios que hacen sobre las historias que relato, he notado que algunas personas llegan a creer que en verdad me han sucedido todas esas aventuras, cosa que debo negar tajantemente. Si bien algunas parten de algún hecho real, éste es sólo una inspiración para luego crear una historia. Ya quisiera poder haber vivido una vida tan azarosa y llena de aventuras cono la de los personajes en los relatos. En fin, como aclarando un poco el fondo de las historias, voy a contar más o menos el origen de cada una. Así de tiempo en tiempo que se junten las mismas, volveré a contar el origen de cada cual.

-Mi abuela y Pikachu: Pues la historia es casi tal cual. Mi hermano un día decidió ordenar un poco el cuarto de mi abuela y tiró el bendito chipitap pensando que no tenía mayor importancia, mi abuela notó tan importante ausencia y lo reclamó. Mí hermano me contó la historia de buena gana un día. Un día de buena gana, decidí modificarla un tanto y contarla.

-Sangre: Una madrugada que hablaba con mi amiga Carmen y nos contábamos diversas cosas que nos ocurrieron en nuestra infancia ella me terminó contando la historia del "camino secreto", una ruta que seguían con su hermano y primo en casa de sus abuelos. Me pareció una historia especialmente tierna, así que siguiendo su relato inicial decidí escribirla sólo con la intención que le agradara a ella. De ahí que haya tanto detalle inconexo. Hay momentos "reales" cómo su boca rota o su hermano matando con sus propias manos una serpiente.

-Venganza: La historia surgió de dos puntos: Viajando en un micro escuché a una chica que le decía a otra que su enamorado le había pedido tener sexo y sus palabras t(s)extuales fueron: "No sé si darle mi tesoro". El otro punto es que por esos días había conocido una chica exageradamente inocente y romántica, capaz de llorar si te veía matar una hormiga. Junté las palabras de la chica y las actitudes de mi (ex) amiga y surgió esta historia que horrorizó algunas de mis amistades femeninas.

-El Vigilante: Esta es quizás la "mas real" de todas. Sucedió casi tal cual, claro que para sacarle un poco de drama al asunto le imprimí un tanto de humor a los diálogos. Mi querida Yvonne, con su espíritu noble y solidario, había notado la ausencia del vigilante de su calle, me llamó alarmada en la madrugada, decidimos indagar y terminamos buscando su cuerpo en una infecta morgue del hospital. El dato curioso es que termino adoptando a "Trompo" el "huérfano" perro que dejara Ramón, el inolvidable vigilante.

-Santo Sudario: Luego de extensas charlas con una hoy ausente amiga (que fue la que más me animó a escribir y eso es algo que nunca voy olvidar) y relatarnos nuestro extensa variedad de parafilias un buen día me animé a escribir un relato donde combinara nuestros gustos. ¿Cuál es de cada quien? eso queda en la imaginación de cada uno.

-El único: Tratando que un amigo recuerde a un chico muy venido a menos, no encontré mejor manera para describirlo que decir: "Era un pata guapo, agarrado". De ahí surgió este relato medio gay.

EL UNICO

Aun te puedo ver ahí parado, de brazos cruzados, lentes oscuros, polo sin mangas y tu aire de amiquechuchaelmundo , eras un dios entre esas porquerías. Yo sé que jamás me viste , pero yo te quedé mirando, asombrado siempre, se podría decir que te admiraba , bueno ya, lo confieso: te admiraba ¿y qué? Pero claro, uno no podía decir eso así nomás, éramos dos chicos de Barrios Altos, esas debilidades no nos estaban permitidas, nada que ver, si te lo hubiera dicho seguro me cortabas la cara tratando de vengar tu honor de macho chavetero. Pero mírate ahora, eres un despojo humano , un ser que provoca náuseas. Eres como una pesadilla que te asalta y sólo provoca terror . Me acabas de pedir un sol, ja, que irónico todo, hace unos años te hubiera dado un cheque y ahora sólo te respondo "no pasa nada barrio, toy misio". La vida nos llevo por otros lados, ninguno peor que el otro, pero algo sí créeme: Contigo lo hubiera intentado, fuiste el único que valía la pena.